Los piojos son parásitos que viven en el cabello y
se alimentan de sangre humana. Se agarran y se desplazan por el cabello con facilidad. Sus zonas preferidas son las zonas cálidas y oscuras del cabello: detrás de las orejas, nuca, etc.
No son capaces de sobrevivir sin alimentarse durante más de un día (dos a lo sumo). Tampoco son capaces de volar, nadar o saltar, ni transmiten enfermedades.

Los
huevos, con puntas redondeadas y una cubierta terminal llamada opérculo.
Los huevos respiran a través de los micrópilos por donde entra el aire al embrión.
Su color suele ser amarillo a blanco, dependiendo si tiene en su interior la
liendre (amarillo) o si el huevo está vacío (blanco). Son difíciles de ver y la mayoría de las veces se confunden con caspa.
Cada hembra pone entre 150 y 300 huevos durante su vida (entre 5 y 10 al día). Los ponen cerca de la raíz del cabello, donde hay mayor humedad, calor y protección. Utilizan sustancias muy resistentes siendo muy difícil separar los huevos con los dedos de la mano.